Se ha asegurado unánimemente que De sobremesa es, en muy buena parte, una novela autobiográfica. José Fernández Andrade sería una especie del otro Yo de José Asunción Silva. La afirmación es por lo menos aventurada y, sin duda alguna, aventurera si se piensa que no hay ni puede haber obra literaria alguna que no se nutra de la subjetividad del autor.