En este poema épico, pieza maestra del "sinsentido" (nonsense), Lewis Carroll nos presenta la extravagante expedición conducida por el "Hombre de la Campana" (el Capitán) para cazar a un Snark, aninal desconcertante, criatura híbrida, mitad serpiente (snake) y mitad tiburón (shark). Por consiguiente, los caracteres que sintetizan su esencia son lo épico y lo misterioso. Y estos dos rasgos nos abren las puertas de un universo caótico, de un mundo deliciosamente absurdo, conjugador de elementos racionales e irracionales, que se nos presentan como un producto de la actividad onírica y que se asemeja a la contemplación de lo que está al otro lado del espejo.