Le da a Alicia una naranja y le pregunta en qué mano la tiene. Ella responde que en la derecha. Coloca a la pequeña frente a un espejo y le repite la pregunta. Ella se da cuenta que ahora la tiene en la izquierda. Al preguntarle cómo era posible tal hecho, la niña responde: "Suponiendo que me colocara al otro lado del espejo, ¿no seguiría estando la naranja en mi mano derecha?" Carroll le dice: "Bien dicho, pequeña Alicia, es la mejor respuesta que me han dado en mi vida". Se supone que a partir de ese incidente Carroll tuvo la idea para escribir Al otro lado del espejo... (Fragmento)