Múltiples proezas fueron expuestas para conquistar el corazón de la princesa, sin embargo, lo más increíble estaba aún por suceder.
Cualquier persona puede dañar lo que otro ha creado con esfuerzo y dedicación, pero pocos son los que quieren construir. Destruir toma unos segundos, mientras que crear puede tomar toda la vida.
No te dejes confundir por quienes dicen que dañar tiene el mismo mérito que crear.
Los creadores son el motor de nuestras sociedades. Ellos son los que innovan con su esfuerzo y creatividad, renovando lo que hacemos y originando nuevas fuentes de trabajo, nuevos métodos y nuevos campos de conocimiento.
Acuérdate siempre: lo más increíble es crear.