Afrontar lo imposible fue la enseña con la que Cervantes creó al más atípico de todos los héroes: el gran fracasado que, ante la limitación y la estrechez del mundo, se adueñó de la quimera para marchar hacia su ideal. Afrontar imposibles que culminan en fracaso es, por otro lado, el resumen de una historia: la de la derrota española en Cuba en el año 98... (Fragmento)