Tres cortas historias demuestran que algunos sentimientos jamás desaparecen.
Lo que ha sido realmente importante en nuestra vida, marcando diferencias, mostrando nuevos caminos, inspirando nuevas emociones o alegrando nuestro espíritu con amor y gratitud queda guardado en el corazón y no se olvida.
El corazón es sabio y sabe cómo guardar los tesoros más valiosos. En él reposan todas las cosas que nos hacen como somos, lo que le da sentido a nuestra existencia y lo que ha de guiarnos para tomar las mejores decisiones.
Nunca te olvides de tu corazón. Aprende a comunicarte con él, a escucharlo, a entenderlo y a convertirlo en tu aliado y cómplice. ¡El corazón es el mejor consejero!