Discursos filosóficos sobre el hombre

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Juan Pablo Forner

El Lector podrá hacer juicio de la verdad de lo que digo aquí por la siguiente exposición de los puntos fundamentales, en que había de estribar el sistema.

1.º El hombre, en cuanto racional, no entra en la ordenación puramente física de la Naturaleza material; por consiguiente su voluntad obra libremente, respecto de que las causas físicas no tienen influjo inmediato en la racionalidad humana.

2.º No entrando el hombre en la ordenación puramente física del Universo, no es parte de éste: y como el Universo ha sido criado para algún fin, no siendo el hombre parte de él (como queda dicho), es muy probable que haya sido creado para el uso del hombre.

3.º Este uso se puede considerar de dos modos: uno solamente físico, otro intelectual.

4.º Si el hombre vive en el mundo para usar de él, es preciso que tenga un cuerpo que le haga capaz de habitar en el mundo; y por lo tanto tiene necesidad de usar físicamente de las cosas que contribuyen a la subsistencia corpórea, y de acomodarse en esta parte a las leyes de la Naturaleza física.

5.º No siendo el hombre, en cuanto racional, parte (como va expresado) del Universo o mundo material, debe tener un orden peculiar suyo, cuyas obras le encaminen a un fin diferente de aquél a que se encaminan las del Universo.

6.º Este orden consiste en la recta constitución de las Potencias intelectuales y morales.

7.º El fin de las obras de este orden es Dios: cuya existencia se prueba, porque sino existiera, las obras del orden del hombre no tendrían fin alguno.

Entre otras.