El ensayo de Morales Lomas, divulgado por la Universidad de Málaga en diversos medios culturales de Europa, sostiene (retomando al Dr. Orestes Posada) que Don Quijote no es un nombre, ni un apellido, sino un apodo, un mote, obtenido de la pieza del arnés para cubrir el muslo o cuarto trasero de las caballerías, la parte comprendida entre el cuadril y el corvejón. Un -cubremuslos- o un trasero de las caballerías es don Quijote. Es en este contexto que el autor cita el artículo de Magistrado Orestes Posada lo copia textual: -¿por qué el autor escogió el sustantivo Quijote para su personaje principal? La palabra procede del latín -coxa- que significa cadera y es la pieza del arnés que cubre el muslo del jinete. También se llama Quijote cierta parte del cuarto trasero del caballo, donde encaja la pata. Pienso que el autor deseó simbolizar, con la pierna humana armada y la extremidad trasera de la cabalgadura, la condición óntica del caballero, su esencia andante. Por otra parte, la terminación ote, aunque en ese caso no es el subfijo superlativo-despectivo, fonéticamente se antoja tal-.