Dos muchachas, dos intenciones distintas. El encuentro con la Madre Nieve dejará en evidencia qué merece cada una.
A todos nos toca lo que nos corresponde. Más tarde o más temprano nuestras buenas obras son recompensadas y lo que hacemos mal es castigado.
Sin embargo, no debes vivir tu vida pensando en los premios o recompensas que vas a tener por tu buen comportamiento. Debes vivirla sintiéndote feliz con lo que haces, sabiendo que en el futuro no tendrás que arrepentirte y que siempre podrás estar orgulloso de lo que has hecho y de la forma en la que has vivido. ¡Una vida bien vivida es la mejor recompensa!