Llena de envidia, la malvada madrastra idea un plan para acabar con la buena hija de su esposo. Empero, las cosas no salen según lo esperado.
Sin importar cuánto tengas, si es mucho o es poco, siempre puedes compartir con los demás y alegrar la vida de los que te rodean. Puedes compartir tu amor, tu afecto o tus pertenencias; puedes compartir lo que quieras y lo que encuentres.
No tienes que entregar a los demás lo que no quieras, sólo debes compartir con ellos si de verdad lo sientes en el fondo de tu corazón y quieres hacerlo. Únicamente si lo haces de esta forma, podrás disfrutar de la dicha de dar sin esperar nada a cambio y podrás descubrir con cuánta alegría se inunda tu alma.