-Están los cadáveres de ayer, y este nuevo -indicó. Estuvo comprobando que todos se hallaban en sus lugares respectivos; su larga figura proyectaba una sombra desmesurada en la pared. -Mira -dijo, alzando una sábana. -¿Qué te parece? Vieron a una joven delgada y bonita que parecía dormida; tenía el cabello negro y liso derramándose en la camilla. No la habían tocado todavía. El más bajo se mostró conmovido; puso una cara extraña y frunció los labios en forma de bocina... (Fragmento)