Discurso en Hardman Hall, Nueva York

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José Martí y Pérez

El júbilo, mezclado de zozobra, del explorador que adivina bajo la tierra áspera y revuelta el oro puro, del explorador que anunció el hallazgo a los compañeros que se iban a medio camino, no puede compa­rarse con el júbilo del que vuelve ante los que le ayudaron a confiar, con las manos llenas de oro. (Fragmento)

Conocido como "Oración de Tampa y Cayo Hueso" este discurso fue pronunciado el 17 de febrero de 1892.