Una venta será el escenario de fondo perfecto para el desfile de los personajes más estrafalarios.
El título de este divertidísimo entremés podía haber sido cualquier otro, puesto que aunque transcurre en una venta –o sea una hostería del camino— el reloj al que se alude es apenas uno de los elementos alrededor de los que gira la acción.
El entremés es un género donde se suele hacer gala de los juegos de palabras, y los retruécanos de la lengua, florilegios que se multiplican aquí por la presencia de cuatro viajeros obsesionados cada uno con un tema distinto. Como siempre en estas obras, la locura es representada para que pueda curársela por medio de la música, el baile y la vieja idea de “aprovechar el día”. Todo lo cual hace magistralmente Don Pedro Calderón de la Barca.
Fuente: elaleph.com