Esta publicación es una sátira a la situación económica del Conde Olivares (personaje de la política española) a quien anteriormente había escrito otra obra llamada "Epístola satírica y censoria", sin lograr llamar su atención. Como consecuencia de esta publicación Quevedo es nombrado secretario por Felipe IV.
Es una obra que, si bien habla de la realidad de España del siglo XVII, mantiene constantemente una velocidad de escritura casi similar a la velocidad del pensamiento.
Agregado al manejo de las palabras se encuentra la ironía de este autor.